lunes, 21 de septiembre de 2009

Pesca Pirata.


Unión Europea (UE) cerrará sus puertos a la pesca ilegal en enero del 2010

La nueva regulación europea contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, que entrará en vigor el 1 de enero del 2010, "cerrará" los puertos de los estados miembros a la pesca ilegal, ya que sólo permitirá la entrada de buques que certifiquen que su mercancía ha sido obtenida legalmente.
Así lo ha asegurado el director general de Política de la Dirección General MARE de la Unión Europea (UE), Cesar Debén, quien ha expresado que este planteamiento "cambia completamente" la base jurídica que hasta ahora regulaba la entrada a puertos europeos, que establecía que, en principio, cualquier buque tenía acceso a ellos, salvo que hubiera una causa "justificada y demostrada", según informó www.agrocope.com.
La claves de esta nueva regulación es que, si un país tercero no cumple la legislación sobre pesca ilegal, este podrá ser incluido por la UE en la "lista de países no cooperantes", lo que impedirá que sus barcos puedan entrar a puertos europeos, y sus mercancías, al mercado comunitario.
Ha dicho que, aunque el sistema de sanciones que se establecerá con la nueva normativa será "muy duro", la UE lo compensará con un "programa de apoyo" a los países cooperantes para que puedan adaptarse a la legislación.
En este sentido, ha asegurado que las ayudas europeas han posibilitado que 64 países, cuyas importaciones a la UE representan el 84% del total, ya hayan completado este proceso. Además, ha detallado que la UE ha firmado protocolos de acuerdo con los ocho principales exportadores al mercado europeo para que incluyan el sistema de certificación comunitaria en su legislación, lo que permitirá saber "automáticamente" que la mercancía procedente de estos estados "ya cumple las normas".
"Debemos planificar hoy la preservación y el uso sustentable y equitativo de los recursos marinos en áreas que caen fuera de la jurisdicción nacional". "El ritmo actual de los alcances tecnológicos hacen que al momento de llegar a conocer el valor de un recurso pesquero; este pueda ya haberse extinguido". "En la actualidad, el 40 por ciento de la pesca mundial se realiza en alta mar a grandes profundidades".

Más información:
Mares y oceanos esquilmados. Por Dr. Marcos Sommer

jueves, 25 de junio de 2009

Tiburones: extinción programada!

- Especies de tiburones que abundaban hace 20 años hoy prácticamente han desaparecido casi por completo y el culpable, ya sea pescador, contaminador, consumidor o coleccionista de trofeos.......es el HOMBRE.
- El primer estudio que determina el estado de conservación de 64 especies de tiburones oceánicos (pelágicos) y rayas revela que el 32 por ciento está amenazado de extinción, principalmente debido a la sobrepesca, de acuerdo con el Grupo de Especialistas en Tiburones de la UICN (Reporte: 06.2009).
- El porcentaje de tiburones oceánicos amenazados de extinción es mayor para aquellos que son capturados en pesquerías en alta mar (52 por ciento), más que para el resto del grupo.
Depredador y regulador ecológico del mar que ha sobrevivido como especie por mas de 400 millones de años.

Actualmente se matan entre 150 a 200 millones de tiburones por año. Con la perdida de la diversidad aumenta la uniformidad, la dependencia de unas pocas variedades de plantas y animales para alimentarnos y sobre todo crece la vulnerabilidad ante las plagas y las enfermedades.

Algunas de sus características biológicas que llaman la atención es que este animal es prácticamente impermeable a las infecciones (capacidad de autodefensa), al cáncer y padecimientos circulatorios.
Es enorme la demanda en Asia de una sopa hecha a base de la aleta del escualo, lo cual ha generado un comercio a nivel mundial del pez, actualmente se esta pescando tan despiadamente que algunas especies de tiburón han sido reducidos increíblemente en un 90 por ciento.
Si se destruye al rapaz depredador que ocupa la cúspide en el océano, interrumpimos entonces el equilibrio entero de la cadena de alimentación en ese sector. El equilibrio de la naturaleza se destruye, y entonces, el equilibrio ecológico de principio a fin, es arruinado.

Los océanos, que contienen el 90 por ciento de la biomasa viviente del mundo y son fuente primaria de alimento para mas de tres mil millones y medio de personas, actualmente sufre una grave degradación.

Los tiburones están despareciendo en todo el mundo mas rápido de lo que la gente cree, con muchas especies en peligro otras prácticamente extintas, debido a tres factores relacionados con el hombre y sus actividades:

· La sobrepesca por la comercialización de sus aletas.
· La destrucción de su hábitat.
· La sobrepesca accidental, por ejemplo junto con la pesca del atún etc.

Descarga la totalidad del artículo: Tiburones extinción programada. Por el Dr. Marcos Sommer. Oceanógrafos Sin Fronteras.
http://www.oceanografossinfronteras.org/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=63&id=225&Itemid=408

Oceanógrafos Sin Fronteras, hace un llamado a los gobiernos a establecer límites en las capturas de tiburones y rayas, de acuerdo con estudios científicos y el principio de precaución. Adicionalmente, pide a los gobiernos proteger totalmente a las especies categorizadas como En Peligro Crítico y En Peligro, asegurar el fin del aleteo y mejorar el monitoreo de pesquerías que atrapan tiburones y rayas. Sugiere que los gobiernos deberían invertir en investigación de tiburones y rayas y en evaluaciones de sus poblaciones, así como en minimizar la captura incidental de estas especies, emplear los tratados de vida silvestre para complementar el manejo de pesquerías y facilitar la cooperación entre países para conservar poblaciones compartidas.

miércoles, 1 de abril de 2009

Plástico contaminación de los Océanos.



Denominada basura marina, constituye uno de los más graves problemas de contaminación de nuestros océanos y lo peor de todo es que es imparable. Más del 60% de la basura que llega son plásticos. Ya en el año 2005 el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), puntualizaba que por kilómetro cuadrado se encontraban unas 13.000 partículas plásticas, bien flotando, bien en el fondo del mar.

La primera víctima de los depósitos plásticos en el mar es la vida animal. Se calcula que 267 especies, principalmente pájaros y mamíferos marinos se comen los residuos plásticos o llevan el alimento a sus crías. Hace seis años, una ballena blanca fue hallada muerta en las costas de Normandía, Francia, con 800 kilos de desechos plásticos en el estómago. En regiones como California es muy común encontrar tortugas, leones marinos y focas muertos por la ingesta de plásticos. El atolón de Midway, cercano a Hawai, es el símbolo máximo de la tragedia que causa el plástico en los mares.

Por capricho de las corrientes marinas, el atolón recibe diariamente todo el plástico proveniente del Japón y de la costa oeste de Estados Unidos. La basura de Midway provoca la muerte de la mitad de los 500 mil albatros que nacen en el atolón y que confunden el plástico con comida.

El plástico del tipo de PVC, empleado en botellas, juguetes y una infinidad de artefactos domésticos puede contener compuestos de estaño, que resulta altamente tóxico para moluscos y peces. Esas sustancias, que llegan al mar por las lluvias que se han originado en rellenos sanitarios, causan alteraciones hormonales que modifican el sistema reproductivo y disminuyen la tasa de fertilidad de los animales.

El plástico hallado en los océanos no es solo aquel que va quedando en las playas, como vasos y recipientes de bebidas. Una de las principales amenazas proviene de piezas casi invisibles, los llamados “pellets”, bolitas con medio centímetro de diámetro utilizados como materia prima en las industrias. El mundo produce actualmente 230 millones de toneladas de productos plásticos por año, contra cinco millones en la década de los 50.
El mundo produce 10.000 millones de toneladas al año de residuos y no se recoge o trata ni la mitad. El resto queda en el mar, los ríos y en el aire.
La basura va a parar a nuestros mares y océanos. Podemos encontrar plástico, goma, metal, madera y vidrio flotando en nuestros océanos o depositados en nuestras playas. La basura en el mar además de ser peligrosa para los barcos, buceadores y bañistas, pone en peligro la fauna marinos, por lo tanto, a la población humana.

Cada hora se vierten al mar unos 675.000 kilos de basura o cerca de 6 millones de toneladas al año, de las cuales, un 50% son plásticos. Estas basuras matan cada año a unos 100.000 mamíferos y tortugas marinas. De hecho, en los océanos llegan a encontrarse concentraciones de hasta ocho millones de fragmentos plásticos por kilómetro cuadrado flotando en los mares, y se considera que estos sólo representan un 10%-15% de los que existen en los fondos y costas.

Los “pellets” llegan a los océanos por medio de los barcos que los utilizan para limpiar sus tanques. Esas bolitas tienen una gran capacidad de absorción de contaminantes. Sólo una de ellas puede concentrar un millón de veces más contaminantes que el agua donde se depositan, envenenando la vida marina.

Recientemente investigadores de Estados Unidos, Inglaterra y Canadá realizaron un mapa del impacto de la acción humana sobre los mares. De acuerdo al estudio, apenas cuatro por ciento de las regiones oceánicas en el mundo –localizado en los polos– ha sido inmune al destrozo de los hombres. Y nada menos que 40 por ciento de las regiones registran interferencia humana de alta o mediana intensidad.

miércoles, 21 de enero de 2009

Fertilización Insostenible Oceánica


  • El vertido de hierro permitido por el Gobierno alemán el 27 de enero del 2009, es un abierto desafío al Convenio sobre Diversidad Biológica de Naciones Unidas y a la moratoria internacional sobre la fertilización oceánica.

  • En 2008, tanto el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) como el convenio de Londres de la Organización Marítima Internacional —tratado que regula el vertido de sustancias o desechos al mar— establecieron una moratoria global sobre las actividades de fertilización oceánica debido a los riesgos ecológicos para los océanos y el clima, invocado para justificar tal decisión, al “principio de precaución”, un difundido concepto que respalda la adopción de medidas protectoras cuando no existe certeza científica de las consecuencias para el medio ambiente de una acción determinada. (COP 9 Decision IX/16. Bonn, 19 - 30 May 2008) (1).

  • El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) considera que la fertilización con hierro, como estrategia para mitigar el cambio climático, no es más que especulativa.

  • Un grupo científico implicado en el programa SOLAS (Surface Ocean-Lower Atmosphere Study) ha destacado en unas declaraciones pasadas que “la fertilización oceánica no dará resultados y será potencialmente nociva, y no debería ser utilizada como estrategia para compensar las emisiones de CO2”.

  • Miras al aprovechamiento comercial de la técnica ("geoingeniería o ingenieria planetaria") en el mercado de los créditos de carbono, la aplicación extendida de esta práctica de fertilización, permitiría secuestrar grandes cantidades de CO2 atmosférico, que serían “compradas” por países o empresas, en “compensación” por el exceso de CO2 que generan a través de sus propias actividades industriales.

  • El mercado para los créditos del carbón requiere de la documentación científica de cuánto carbón es secuestrado en el agua y cuánto tiempo permanecería allí?

  • La forma en que se habría decidido concretar el experimento LOHAFEX tiene implicancias políticas internacionales serias.

  • El proyecto LOHAFEX, afecta la credibilidad de Alemania y su papel pionero en la protección de la diversidad biológica.

  • La fertilización es una técnica en sí misma insostenible porque puede provocar modificaciones permanentes y, en gran medida, imprevisibles sobre los ecosistemas marinos.

El fitoplancton (0) no sólo representa la base de la alimentación de la vida marina, sino que también desempeña un papel clave en la fijación o absorción del dióxido de carbono (gas de efecto invernadero) presente en la atmósfera. Los océanos respiran mil millones de toneladas de dióxido de carbono en y hacia fuera cada año. Si el hierro induce la proliferación de las algas y éstas absorben más dióxido de carbono, la fertilización del agua sería una forma de lucha contra el calentamiento global. El problema es que un aumento antinatural afectaría todo el ecosistema de la región donde se arroje el polvo de hierro. Y eso podría crear un efecto dominó insostenible en la biodiversidad de las regiones aledañas.

Aproximadamente una quinta parte de los océanos del mundo se puede clasificar como regiones oceánicas con mucho nitrato y poca clorofila (HNLC). En estas áreas, la escasez de hierro parece limitar la producción primaria, pese a existir cantidades suficientes de nitratos, fosfatos y silicatos. En varios experimentos llevados a cabo en diferentes océanos del planeta entre 1993 y la actualidad se ha demostrado la capacidad del hierro añadido para estimular el crecimiento de algas. Estos descubrimientos experimentales han conducido al debate sobre la viabilidad de proyectos de geoingeniería a gran escala, en los que el incremento de la productividad primaria se utiliza para absorber dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y transportarlo a las profundidades oceánicas, mitigando así algunos de los efectos del cambio climático.

La estimulación a gran escala de la producción primaria podría conducir a:
  • un aumento de la producción de metano y óxido de nitrógeno, ambos potentes gases de efecto invernadero
  • un aumento de la producción de dimetil sulfuro (DMS) que dé como resultado un aumento de la nubosidad
  • un aumento de la producción de haluros de metilo por parte de las algas que podría contribuir a la disminución del ozono estratosférico
  • la descomposición de algas muertas, que desoxigenaría la columna de agua de los ecosistemas afectados
  • un periodo continuado de fertilización con hierro podría inducir un cambio de régimen ecológico a largo plazo, hecho que quizás resultaría irreversible
  • un impacto a gran escala sobre los ecosistemas marinos por la fertilización oceánica con macro-nutrientes
El RV Polarstern, un buque alemán de investigación, propiedad del Instituto Alfred Weneger para la Investigación Marina de Postdam, Alemania, con 48 científicos a bordo inicio fines de enero del 2009, un experimento en gran escala de geoingeniería, llamado Lohafex” (LOHA es la palabra hindú para el hierro y FEX signífica, fertilización experimental), se enmarca en un acuerdo de colaboración entre instituciones científicas de la India, Europa y Chile (National Institute of Oceanography (NIO) Goa des Council of Scientific y Industrial Research, Indien, y el Alfred-Wegener-Institut für Polar- y Meeresforschung, Forschungszentrum der Helmholtz-Gemeinschaft), firmado el 30 de octubre de 2007 en Nueva Delhi.

Ante los intentos de hacer experimentos descontrolados de este tipo, dos tratados internacionales -el Convenio de Londres y la Convención sobre la Diversidad Biológica- pidieron en 2008 más investigación sobre los procesos implicados (COP 9 Decision IX/16. 2008).
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) considera que la fertilización con hierro, como estrategia para mitigar el cambio climático, no es más que especulativa.
Un grupo científico implicado en el programa SOLAS (Surface Ocean-Lower Atmosphere Study) ha destacado en unas declaraciones pasadas que “la fertilización oceánica no dará resultados y será potencialmente nociva, y no debería ser utilizada como estrategia para compensar las emisiones de CO2”.

Este proyecto“Lohafex” es el sexto estudio de fertilización del océano realizado en el océano austral desde 1993. Inevitablemente, el Océano Antártico ocupa un puesto relevante en el debate sobre la fertilización con hierro debido a su condición de tener mucho nitrato y poca clorofila (HNLC), su excedente de nutrientes “desaprovechados” y su papel como enlace entre la atmósfera y las profundidades marinas.
Además, hay indicios de que la disponibilidad de hierro en el pasado geológico puede haber influido en el CO2 durante los ciclos glaciales. Por lo tanto, se han imitado estas condiciones para evaluar el potencial de la fijación de CO2 y del traslado de carbono a los fondos marinos que se podría lograr con una fertilización con hierro a gran escala en el océano Antártico (9).

Los investigadores de LOHAFEX planean esparcir seis toneladas de sulfato de hierro (en informaciones anteriores, habían dicho que serían 20 toneladas) (2) sobre 300 kilómetros cuadrados en el océano abierto en el Mar de Scotia, cerca de Antártica.
El equipo busca provocar un florecimiento masivo de plancton que pueda percibirse desde el espacio exterior. La expectativa es que al “fertilizar” el océano con hierro ocurra una enorme captura de carbono, lo cual demuestre que esta técnica “geoingeniería”, es una solución veloz para el cambio climático, pero con ella se están incumpliendo con los términos de la moratoria del CDB. (3) .

El periódico Märkische Allgemeine publicó extractos de una carta enviada por el ministro Medioambiente, Sigmar Gabriel a su colega, la Ministra de Investigación Annette Schavan. En la carta, Gabriel pide a Schavan asegurarse de que el proyecto “se detenga inmediatamente” (4) . La operación “afecta la credibilidad de Alemania y su papel pionero en la protección de la diversidad biológica”. Sigmar Gabriel personalmente negoció la moratoria sobre fertilización del océano durante la reunión del CDB el año pasado en Bonn. Gabriel es actualmente Presidente del Buró que vigila el Convenio de Diversidad Biológica.

En mayo de 2008, el ministro alemán del ambiente, Sigmar Gabriel negoció el texto final de la moratoria, en su calidad de presidente de las negociaciones globales. Las partes del Convenio —incluyendo Sudáfrica, India y Alemania— acordaron que no se realizarían actividades de fertilización oceánica hasta que hubiera “fundamentos científicos adecuados sobre los cales justificar esas actividades, incluyendo una evaluación de los riesgos asociados”, y “un control global, trasparente y efectivo así como un mecanismo regulatorio para esas actividades.” Hasta la fecha, no existe tal mecanismo. El ministro del ambiente de Alemania ha elogiado la moratoria de facto, agregando: “Es muy extraño pensar que la tecnología puede resolverlo todo. Es riesgoso y demuestra lo que los humanos estamos dispuestos a hacer. Me congratulo de que logramos una moratoria de facto.”

Aunque la moratoria del CBD sí menciona que pudieran realizarse “experimentos en pequeña escala, dentro de las aguas costeras”, Lohafex se propone en altamar. Más aún, las partes del Convenio de Londres y del Protocolo que lo enmienda en 1996, organismos internacionales que trabajan para evitar el vertido de sustancias y desechos en los océanos, fortalecieron recientemente la moratoria al adoptar una resolución que prohíbe todas las actividades de fertilización oceánica, en la escala que sean, hasta que se establezcan una serie de reglas específicas. La primera reunión para el establecimiento de esas reglas ocurrirá en febrero de 2009.

Hoy 28.01.2009 la Ministra de Investigación Annette Schavan autorizo la fertilización de los 300 km2 con hierro!

La idea, como muchas otras de geoingeniería, ha sido criticada por científicos y ecologistas por los peligros de sus consecuencias, al menos si el experimento es a gran escala. Así, los científicos temen que dichas operaciones puedan cambiar la composición de los océanos, incrementar la acidez o generar “zonas muertas” con situaciones de hipoxia o anoxia (escasez o ausencia de oxígeno) debido a una excesiva proliferación de estas algas microscópicas. Algo que podría incluso provocar liberación de otro gas de efecto invernadero, el óxido nitroso.

La fertilización del océano podría generar cambios en la estructura de la biodiversidad y los ecosistemas marinos, y podría tener otros efectos no deseados. Aunque los experimentos controlados de fertilización con hierro arrojaron un incremento en el crecimiento del fitoplancton y una reducción temporal del C02 atmosférico, no queda claro si esto podría aumentar la transferencia de gas a las profundidades oceánicas a largo plazo.


Ciclo del carbón (Foto: University of Portsmouth).
El plancton es una esponja natural para el dióxido de carbono. Ocurre naturalmente en el océano y su crecimiento es estimulado por el hierro que utiliza para fotosíntetizar y para crecer. Cuando muere el plancton se hunde en el fondo de los océano y de esa manera se atrapa algo del carbón que ha absorbido de la atmósfera.


Algunas primeras pruebas relativamente rudimentarias y sumamente optimistas indican que, tras un siglo de fertilización oceánica, se podría conseguir una reducción de aproximadamente 50ppm (25-75ppm) de los niveles atmosféricos de CO2. Para ello se necesitaría utilizar anualmente, medio millón de toneladas de hierro, 2700 embarcaciones o 600 aviones, lo que reduciría 0,5Gt de CO2 (9).

Un estudio científico "Southern Ocean deep-water carbon export enhanced by natural iron fertilization." (5), publicado en el 2008 en la revista Nature, revelaba los resultados de un extenso programa llevado a cabo alrededor de las islas Kerguelen del océano Índico, ha puesto de relieve que es imposible imitar el proceso natural de fertilización por hierro de los océanos y controlar sus efectos secundarios en todos los organismos marinos. La fertilización artificial de los océanos con hierro, para que aumente la cantidad de fitoplancton y que los océanos puedan procesar así mayor cantidad de dióxido de carbono atmosférico para reducir la contaminación, es una de las propuestas de la geoingeniería para reducir el impacto ambiental de las actividades humanas que se derrumba con este descubrimiento.

El fitoplancton, conjunto de organismos acuáticos con capacidad fotosintética que viven dispersos en el agua, precisa de una serie de nutrientes y también de hierro para desarrollarse. El aumento de su presencia en el océano aumenta también la cantidad de dióxido de carbono almacenado por éstos y puede reducir por tanto la contaminación atmosférica. Por esta razón, algunas sociedades de geoingienería climática han propuesto remediar el aumento de CO2 atmosférico por medio de la manipulación de la bomba biológica, añadiendo de manera artificial cantidades de hierro al mar. Supuestamente, la cantidad aumentada de fitoplancton que se derivaría de este añadido supondría una reducción del dióxido de carbono presente en la atmósfera, lo que a su vez reduciría la contaminación provocada por la actividad humana.

En el clima global juega un papel clave el intercambio de gases entre el océano y la atmósfera, sobre todo del dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero. El carbono se presenta en el mar en tres formas diferentes: dióxido de carbono soluble (CO2), como hidrógeno de carbono (HCO3), y como carbono (CO3). Debido a que una parte de CO2 en el agua se trasforma en HCO3 y CO3, el mar es capaz de almacenar dióxido de carbono mejor que la atmósfera. Sin embargo, la investigación publicada en Nature, llevada a cabo en las Islas Kerguelen, puso de manifiesto que el proceso natural de aumento del hierro en la superficie oceánica es inimitable de manera artificial por su ritmo natural (continuo y lento) y porque resultaría imposible predecir los efectos secundarios en los recursos marinos de la adición del hierro a los océanos.
La constatación con esta investigación de que, por tanto, la fertilización artificial con hierro no sería igual al aporte natural de este elemento en los océanos, según publica el CNRS de Francia(6), tira por tierra una solución para la contaminación del planeta : el hierro añadido por la mano del hombre no nos ayudaría a limpiar la atmósfera.

Actualmente, y sin ayuda, los océanos absorben ya un tercio del dióxido de carbono que emiten las industrias y demás fuentes humanas contaminantes a la atmósfera. Se había pensado que, al igual que se han plantado árboles para el procesamiento extra de dióxido de carbono, se podía aumentar la captación de este gas por parte de los océanos gracias a la fertilización del hierro en el agua. Esta fertilización permitiría aumentar la cantidad de microorganismos (fitoplancton) acuáticos que procesan el CO2. Pero, tal como explican los artífices de esta investigación en la revista Nature (5), la fertilización artificial jamás será tan eficaz como el aporte natural de hierro propio de los océanos, lo que acaba con un mito de la geoingeniería climática, (7).

El fitoplancton fija el CO2 durante el proceso de la fotosíntesis, capturándolo en la superficie de los océanos y, cuando los microorganismos mueren, depositan el dióxido de carbono en el fondo del mar.
Diversos estudios anteriores habían demostrado que no sólo los nitratos son nutrientes esenciales para el crecimiento del fitoplancton, sino que también el hierro es importante.
Aún así, el aporte de hierro al mar no es una solución del todo fiable, aseguran los artífices de esta investigación, Stéphane Blain y sus colegas, del Laboratoire d'océanographie et de biogéochimie de Marsella (LOB) perteneciente al Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia.
En el cuadro de la expedición internacional KEOPS , que comenzara a principios de 2005, estos investigadores pasaron cuarenta días a bordo del Marion Dufresne en el Océano Austral, a lo largo de las islas Kerguelen.
En esta zona, cada verano se produce una explosión natural de fitoplancton, originada, según los estudios de los científicos, por un aporte natural de hierro procedente de las profundidades y que es responsable de una floración excepcional.
Los científicos han podido constatar en un escenario natural que la eficacia del hierro en este contexto es mucho mayor que la de los resultados obtenidos con fertilización artificial, porque por cada unidad de hierro de las profundidades, el mar capturaba entre 10 a 100 veces más carbono de lo normal en la zona (8).

La vía biológica de captura del carbono atmosférico, explica, parece ser mucho más sensible a los aportes naturales de hierro en el agua que a la adición artificial de éste, lo que pone en serias dudas la eficacia de las manipulaciones de geoingeniería destinadas a reducir la concentración de gas carbónico atmosférico por fertilización de los océanos con hierro.
Una serie de expediciones al océano Austral entre los años 1993 y 2005 pusieron en evidencia que, en diversas regiones oceánicas, las algas carecen de hierro, pero se multiplicaban con rapidez si se añadían pequeñas cantidades de este elemento.
A pesar de todo, el estudio en el medio natural de las islas Kerguelen ha revelado que el aporte natural de hierro en la zona procedente de las profundidades marinas gracias a diferentes mecanismos de transporte, el consecuente florecimiento del fitoplancton y el posterior hundimiento del carbono a las profundidades, es al menos dos veces más importante que la captura del carbono logrado por medios artificiales, y que se consigue con cantidades de hierro mucho menores.
El resultado muestra por otro lado que el sistema oceánico es mucho más sensible a las adiciones naturales de hierro de lo que se podría predecir de las experiencias artificiales.

En 2007 a dos compañías privadas, Ocean Nourishment Corporation de Australia y Planktos Inc. de Estados Unidos se les impidió que realizaran sus actividades de fertilización oceánica en el Mar Sulu (Filipinas) y cerca de las Islas Galápagos (Ecuador). En la breve historia de esta moratoria global establecida en 2008, Lohafex sería la primera operación de este tipo que abiertamente desafía los acuerdos tomados por la comunidad internacional. La fertilización oceánica es solo una de una serie de propuestas extremas para remediar problemas de calentamiento, a las que nos referimos como geoingeniería, y que intentan ser una respuesta al cambio climático.

La tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos.

(0) En biología marina y limnología se llama fitoplancton al conjunto de los organismos acuáticos autótrofos del plancton, que tienen capacidad fotosintética y que viven dispersos en el agua. El nombre proviene de los términos griegos (phyton, "planta") y ("plánktos", "vagabundo" o "el que va dando tumbos").

(1) Ver el boletín de prensa de ETC, "Geoingenieros alemanes muestran voluntad de hierro para desafiar moratoria global de la ONU," 9 de enero de 2009. Disponible en línea en http://www.etcgroup.org/es/materiales/publicaciones.html?pub_id=711

(2) Para ver la información donde se hablaba de 20 toneladas, consultar el sitio web del Instituto Nacional de Oceanografía de India en http://www.nio.org/projects/narvekar/narvekar_NWAP2.jsp consultado el 13 de enero de 2009.

(3) El texto completo de la decisión del CDB sobre fertilización del océano puede encontrarse en http://www.cbd.int/decisions/cop9/?m=COP-09&id=11659&lg=0

(4) Disponible en alemán en http://www.maerkischeallgemeine.de/cms/beitrag/11403492/485072/Vorhaben-des-Alfred-Wegener-Instituts-verstoesst-offenbar-gegen.html

(5) Southern Ocean deep-water carbon export enhanced by natural iron fertilization.
Raymond T. Pollard, Ian Salter, Richard J. Sanders, Mike I. Lucas, C. Mark Moore, Rachel A. Mills, Peter J. Statham, John T. Allen, Alex R. Baker, Dorothee C. E. Bakker, Matthew A. Charette, Sophie Fielding, Gary R. Fones, Megan French, Anna E. Hickman8, Ross J. Holland, J. Alan Hughes, Timothy D. Jickells, Richard S. Lampitt, Paul J. Morris, Florence H. Nédélec, Maria Nielsdóttir, Hélène Planquette, Ekaterina E. Popova, Alex J. Poulton, Jane F. Read, Sophie Seeyave, Tania Smith, Mark Stinchcombe, Sarah Taylor, Sandy Thomalla, Hugh J. Venables, Robert Williamson & Mike V. Zubkov
Nature 457, 577-580 (29 January 2009) | doi:10.1038/nature07716; Received 23 October 2008; Accepted 8 December 2008
http://www.nature.com/nature/journal/v457/n7229/full/nature07716.html

(6) Fertiliser les océans : la fin d'une utopie ? http://www2.cnrs.fr/presse/communique/1086.htm

(7) EE.UU. propugna la geoingeniería para frenar el calentamiento global
El debate científico se intensifica a medida que el cambio climático se hace más intenso y peligroso. http://www.tendencias21.net/EE-UU-propugna-la-geoingenieria-para-frenar-el-calentamiento-global_a1056.html

(8) Boyd Philip W. (2007). Biogeochemistry: Iron findings. Nature 446 April 2007. Published online: 25 April 2007 | doi:10.1038/446989a
http://www.nature.com/climate/2007/0706/full/446989a.html

(9) La fertilización oceánica. Greenpeace Internacional. Noviembre de 2007


¿Es el declive del KRILL ANTÁRTICO resultado del calentamiento global o del exterminio de las ballenas?

Prof. Dr. Victor Smetacek
Instituto Alfred Weneger Alemania

Tras la práctica extinción de los stocks de grandes ballenas en torno a la Antártida hacia mediados de los años sesenta, se esperaba que la biomasa de krill aumentara a causa del descenso de la presión de predación. Sin embargo, parece que ha ocurrido lo contrario: los stocks de krill se han reducido en un 80%durante las tres décadas pasadas, una caída que ha ido acompañada de un incremento simultáneo en la biomasa de salpas. Una explicación de dicho declive es que una zona de hielo marino situada junto al extremo de la Península Antártica, y considerada crucial para el crecimiento de la población de krill, ha retrocedido como consecuencia del calentamiento global. Si esta explicación resulta acertada, la disminución habría ocurrido igualmente, y las poblaciones de ballenas, de no haber sido explotadas, sufrirían ahora una grave hambruna.
En este estudio se proporciona una hipótesis alternativa basada en la ecología evolutiva. Según esta perspectiva, la excepcional «cadena trófica de los gigantes» se mantenía gracias al condicionamiento ambiental impuesto por las ballenas, que mediante su actividad alimentaria lograban que el elemento limitante de la producción biológica, el hierro, se reciclara en la capa superficial en un grado mayor que sin dicha actividad. Dado que las ballenas comían proteínas, pero acumulaban lípidos, secuestraban energía, y es muy posible que reciclaran elementos esenciales, en concreto hierro, que devolvían al ecosistema para que el fitoplancton pudiera fijar más energía. Tal «mecanismo de fertilización» realizado por las ballenas habría aumentado la extensión espacial de la región productiva. En su ausencia, la productividad basada en el hierro reciclado habría bajado, el área productiva se habría reducido y las salpas se habrían instalado en la zona, lo que coincide con las tendencias observadas. La tendencia actual requiere acciones urgentes si queremos asegurar la recuperación de las poblaciones de ballenas antárticas, que siguen al borde de la extinción.

La hipótesis del reciclaje de hierro que se presenta en este artículo puede verificarse mediante experimentos de fertilización con hierro a largo plazo y a gran escala llevados a cabo en el Atlántico suroccidental, donde anteriormente se localizaba la mayor parte de la población de krill. Aparte de ampliar nuestra comprensión del funcionamiento del ecosistema pelágico, una ventaja adicional de dichos experimentos sería comprobar la viabilidad de una fertilización con hierro a gran escala para secuestrar cantidades significativas de CO2 atmosférico. Bajar documento. http://www.grupobbva.com/TLFU/dat/02%20SMETACEK.pdf

domingo, 23 de noviembre de 2008

"Arrecifes de coral extinción programada".

"Arrecifes de coral extinción programada".

La Conferencia se realizó el día viernes, 22 de noviembre del 2008 a las 15.00 hs. hora Europea. La conferencia fue brindada por el Dr. Marcos Sommer de Alemania, invitado por Lazo Azul ONG (México). Este año 2008, ha sido designado por la iniciativa Internacional de los Corales como el año "Internacional de los Arrecifes de Cora"l una campaña mundial que promueve la importancia, el conocimiento y el valor de estos arrecifes al tiempo que impulsa acciones para su protección.
Ya en el año 2003, en el Congreso Mundial de Parques Naturales se tuvo la iniciativa de que se protegieran, al menos, entre un 20 y un 30 por ciento de cada uno de los hábitat singulares marinos para el año 2012.
Hasta hoy día este objetivo no se ha alcanzado aún en los arrecifes coralinos a pesar de la importancia que tienen estos ecosistemas en la vida marina y en la salud humana, al tiempo que se viene considerando que los arrecifes se encuentran muy amenazados debido al cambio climático, resultando de vital importancia el emprender acciones muy efectivas.
Oceanógrafos Sin Fronteras y Lazo Azul junto con otras organizaciones, han pedido a gobiernos, empresarios, científicos y ciudadanos que amplíen y apoyen acciones para proteger los arrecifes de coral.
Además se reclama; Un diseño mas adecuado a las Áreas Marinas Protegidas, para tratar de lograr que estos ecosistemas lleguen a recuperarse y puedan resistir las múltiples amenazas a las que se enfrentan, especialmente con el cambio climático; que los gobiernos y la sociedad trabajen juntos en una gestión correcta de todos los arrecifes de coral protegidos, ya que de no respetarse estos principios básicos, las probabilidades de que estos arrecifes sobrevivan en el futuro será muy problemático para las generaciones venideras.
Ver y escuchar la conferencia.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

Polar Biology.


¿Dónde está el límite? ¿Dónde está la ética?
Polar Biology.
Volume 31, Number 12
  • Japón caza 4.700 ballenas para un artículo!
Decline in energy storage in the Antarctic minke whale ( Balaenoptera bonaerensis ) in the Southern Ocean. Kenji Konishi, Contact Information, Tsutomu Tamura, Ryoko Zenitani, Takeharu Bando, Hidehiro Kato and Lars Walløe
Volume 31, Number 12
Abstract The annual trend in energy storage in the Antarctic minke whale was examined using catch data from all 18 survey years in the Japanese Whale Research Program (JARPA). Regression analyses clearly showed that blubber thickness, girth and fat weight have been decreasing for nearly 2 decades. The decrease per year is estimated at approximately 0.02 cm for mid-lateral blubber thickness and 17 kg for fat weight, corresponding to 9% for both measurements over the 18-year period. Furthermore, “date”, “extent of diatom adhesion”, “sex”, “body length”, “fetus length”, “latitude”, “age” and “longitude” were all identified as partially independent predictors of blubber thickness. The direct interpretation of this substantial decline in energy storage in terms of food availability is difficult, since no long-term krill abundance series is available. However, an increase in the abundance of krill feeders other than minke whales and a resulting decreas
e in the krill population must be considered as a likely explanation. Keywords Antarctica - Minke whale - Balaenoptera bonaerensis - Long-term change - Euphausia superba - Prey availability

El artículo sugiere que, en aguas subantárticas, las ballenas Minke han perdido un 9% de su grasa corporal en 18 años debido a la escasez del krill. La historia no tendría mucho más interés si no fuera por cómo se ha realizado el estudio. "Para evitar errores estadísticos, se han cazado 2.890 ballenas macho maduros y 1.814 hembras preñadas", relatan los investigadores del Instituto de Investigación de Cetáceos de Tokio en el artículo.

Algunos científicos están profundamente preocupados por este artículo.

Prof. Dr. Josep María Gil, Instituto de Ciencias del Mar del CSIC (Espana). Concienciarse es el primer paso para presionar a los responsables que tenemos que cambiar rápidamente de actitud frente al mundo La globalización nos ha permitido ver la realidad del Planeta a todos los ciudadanos. Ya no pedemos ignorar, por ejemplo, el hambre en África o las penurias en Centro América. Esta conciencia es el primer paso para presionar a los responsables que tenemos que cambiar rápidamente de actitud frente al mundo. Este cambio de actitud que ya se empieza a vislumbrar en algunos políticos, economistas o sociólogos es la clave para el futuro de la humanidad. En palabras de Josep María Gili se ha establecido un precedente muy grave. "Polar Biology es la más prestigiosa revista polar de biología marina del mundo. Al aceptar este artículo se cometen dos graves errores: el primero es licitar la caza de ballenas, que es ilegal, a través de un trabajo que se publica en una revista de actualidad científica rigurosa; en segundo lugar, el mensaje que se desprende es que todo vale en ciencia para llegar a un objetivo concreto".
Gili, co-editor de la revista, añade:

"¿Dónde está el límite? "
"¿Dónde está la ética?" Estoy replanteando seriamente mi colaboración en este medio".

El editor en jefe, Prof. Dr. Gotthilf Hempel, (Alemania) cree, en cambio, que el artículo es correcto: "Lo enviamos a dos prestigiosos científicos y no observaron errores ni en el planteamiento ni en la manera de tratar los datos". Y es que, para ser publicado en una revista de prestigio, cualquier trabajo científico ha de pasar primero por los árbitros, dos o más investigadores anónimos que opinan, corrigen y hasta rechazan un artículo según la rigurosidad de los datos y el planteamiento. "Además, -añade Hempel- la ballena Minke no es una especie en extinción. Se calcula que tiene una población de entre 80.000 y 700.000 ejemplares alrededor del planeta".

La caza de ballenas data de al menos los comienzos de 1600, fue una actividad pesquera importante y, dada la tecnología de cada época intensiva. Si bien se afirma que ninguna especie de ballena ha sido extinguida por el hombre, no es menos cierto que la historia de la industria ballenera se caracterizo por el agotamiento recurrentes de las reservas de diferentes especies. A comienzos del siglo pasado se registraron casos de poblaciones reducidas a muy pocos individuos. Se trataron de especies de fácil captura tales como la ballena de Groenlandia (Balaena mysticetus) y en particular el rorcual de aleta blanca (Balenoptera acutorostrata). El avance tecnológico tanto de las artes de pesca como de navegación permitió ampliar el radio de las capturas e intensificarlas. La captura de especies lentas y costeras se extendío a la de especies veloces en mar abierto y en la Antártica. La caza intensiva del rorcual azul, que alcanzó su máximo en 1930 con la captura de 29.490 individuos, redujo la reserva a niveles inferiores al de sustentabiliad. Ello provocó la caída de sus capturas a unos 5.000 individuos en 1940. A comienzos del siglo pasado la población de rorcual azul , intensamente capturado en el Pacífico norte, se calculaba en 5.000 individuos, su protección data de 1966, pese a lo cual en 1972 su población era de unos 1.500 individuos, que equivalía a 65 por ciento de máxima captura sostenible estimada. Algo similar ocurre con las reservas del Atlántico norte cuya protección data de 1955 y 1960 (Islandía). Su reserva inicial se estimaba en algo más de 1.100 individuos, de los cuales actualmente existen unos pocos centenares. En el hemisferio sur la reserva de rorcual azul, prácticamente sin explotar, era a comienzos del siglo pasado del orden de 200.000 individuos. Su captura intensiva entre 1920 y 1955 la redujo a menos de 1.000l en 1964; en 1965 se prohibió su caza; a comienzos de los ochenta la reserva era de 7.000 a 8.000 ejemplares. En la actualidad la reserva es de unos 9.000 individuos.

Con la desaparición de las grandes ballenas motivó la caza de especies más pequeñas, tales como la ballena boreal o rorcual del norte (Balaenoptera borealis) y la ballena jorobada o jibarta (Megatera noval angliae). La primera que alcanza 23 tonelada de peso por 12 a 18 metros de longitud, redujo su población en 33 por ciento en sólo 3 años (1963-1967); la actual es de unos 23.000 individuos frente a una reserva inicial de 45.000 a 50.000 a comienzos de los sesenta. A su vez la jibarta, que alcanza peso promedio de 54 toneladas y 17 m de longitud, redujo su reserva de unos 100.000 individuos antes del inicio de su caza, a una población actual estimada en 5.000. Está protegida desde 1966.


La ignorancia de la humanidad está poniendo los océanos de nuestro planeta en peligro. Hemos creado este problema debido a la falsa impresión que los océanos son infinitos y estos deben disolver, absorber, purificar y que vuelva inocuo todo lo que la humanidad produce.
El caso ballenero nos permite ilustrar las implicaciones económicas y ecológicas de la explotación de recursos renovables libre o públicos, en especial, ilustrar diferentes externalidades negativas vinculadas con la sobrepesca, tales como: reducción de reservas, agotamiento, caida de capturas, aumento de esfuerzo pesquero, caida de rendimiento, aumento de costo etcétera.

La humanidad esta descubriendo de la peor manera que los océanos no son infinitos ni muchos menos invulnerables. Aparte del hombre, las ballenas son la única especie que aún migra libremente por todos los océanos de este planeta y ocupan un lugar importante en la estructura y el funcionamiento de los mares y océanos. Gran parte de estos animales son el último eslabón de las complejas cadenas alimenticias y en consecuencia pueden servir como indicadores de la salud de todo un ecosistema. Además son los mamíferos más grandes de la tierra y ciertamente los más misteriosos e interesantes, ya que se ignoran muchas cosas acerca de ellos. Los problemas alarmantes que enfrentan muchas poblaciones de ballenas delfines y marsopas reflejan la gravedad de la crisis que enfrentan los océanos. No sólo las especies y poblaciones tales como la ballena franca en el Atlántico Norte, la Vaquita o la ballena gris en el Pacífico Occidental se enfrenta a una posible extinción en este siglo, sino tambien a las poblaciones de peces, (actualmente, más del 70 por ciento de las poblaciones mundiales de peces están o cerca de la sobreexplotación, sobreexplotados o en recuperación. Algunas poblaciones de peces que se suponían inagotables como el bacalao de Terranova, casi han desaparecido y no muestran signos de recuperación. Por todo el mundo, los ecosistemas marinos se están degradando y en algunos casos han sufrido grandes cambios que afectan a su funcionamiento.


Cada vez más los ciéntificos están recomendando el establecimiento de reservas marinas, áreas donde no estan permitidas las capturas, con el objetivo de reparar el daño hecho durante decadas por la sobrepesca. Japón argumenta que es necesario matar a más ballenas que hasta ahora para probar que son ellos los responsables de la disminución de las reservas pesqueras. Existen trabajos cientificos en los cuales no se encuentra indicios de que se superpongan los caladeros y las zonas donde se alimentan las ballenas. Estos mamíferos comen además fundamentalmente plancton, calamares de aguas profundas y pequeños cangrejos.

Desde la perspectiva ecológica es interesante explorar el efecto de la sobrecaptura sobre las relaciones entre especies y sus alimentos. En la zona antártica, cinco especies de ballenas y tres de focas, varias especies de aves marinas y especies ictiológicas pelágicas así como algunos cefalópodos, compiten por el mismo sustento: el krill (Euphausia superba). Según se a observado, las poblaciones de krill han aumentado con la disminución de las reservas de ballenas, lo que está siendo aprovechado por los otros consumidores. Así algunas poblaciones de pingüinos han aumentado notablemente. A su vez, la rarificación de las poblaciones de algunas especies ha favorecido a una de ellas: el rorcual del norte, éste, gracias a la mayor disponibilidad de alimento, revela mayores tasas de crecimiento y de preñez y edades de maduración sexual más tempranas. Ello plantea la interrogante de si este hecho no dificulta la recuperación de las reservas agotadas de ballenas ( un fenómeno similar al de la sardina del Pacífico norte). La inesperada abundancia de Krill ha despertado también el apetito de otro predador: el ser humano, quien, ignorando una de las causas de la repentina abundancia, esto es, la desaparición de su mayor depredador , las ballenas, ha especulado sobre la explotación comercial de krill, a decir de algunos un "enorme e inagotable" recurso marino para la producción de proteína, tanto para consumo humano directo como para consumo animal. Es obvio que cualquier captura masiva de Krill desencadenará una serie de efectos en cadena, en especies de mamíferos marinos, ictiológicos, de cefalópodos y aves marinas, que en el hemisferio sur dependen de este alimento y carecen de otro sustento de las mismas dimensiones y concentración. Algunos expertos han observado que la conversión de Krill en proteína para alimento animal implica una escasa eficiencia energética, no sólo por los costos de captura relativamente elevados en relación al volumen mínimo necesrio, sino por las fases de conversión en proteína y por último por la conocida ineficiencia energética en la producción de proteína animal, en circunstancias que como se ha señalado, el krill es un eslabón de una cadena alimentaria muy eficiente. Estos expertos concluyen que la mejor utilización del krill es en contexto de una eficiencia gestión de los recursos del mar, antes que en su captura para alimentación animal. Algo similar ocurre con especies ictiológicas por las cuales la competencia entre seres humanos y ballenas es grande. Es el caso del capelán del Atlántico norte, sustento básico de la jebarta, del rorcual de aleta blanca y del rorcual común. Se calcula que en la región de Terranova una reserva de 2.500 rorcuales comunes consumen unas 250.000 t de capelán en cada estación veraniega y que la reserva de rorcual de aleta blanca consume otras 35.000 t, comparadas con 250.000 descargas en 1974 por diversas flotas pesqueras para consumo humano, y cantidades muy superiores consumidas por especies depredadoras del capelán como focas, bacalao, túnidos etc. A su vez, el hombre compite con el rorcual común y el de aleta blanca por el arenque, con otros por la sardina y la anchoa, y con diversas especies por el bacalao y la caballa, complemento dietético de los copépodos en la alimentación del rorcual del norte. Durante los últimos años viene empleándose un nuevo argumento para justificar la caza de ballenas. Sus defensores se apoyan sin base ciéntifica que las ballenas están agotando las poblaciones de pescado, pero no son capaces de producir un solo informe que apoye sus teorías, la verdad es que, a través de los océanos del mundo, la crisis pesquera es uno de los resultados de la explotación irracional de los océanos.

Lo angustiante de este siglo es que mientras existan países como Japón que aprovechan resquicios legales para su propios fines, nunca se podrá garantizar el futuro de las ballenas.

Luchar por la conservación y supervivencia de las especies, sin importar su belleza o porte es, ni más ni menos, pelear por nuestro presente y futuro. Es una tarea monumental que persigue la propia supervivencia del ser humano.


Más información:
Ballenas, el peligro de la ignorancia humana. Por Dr. Marcos Sommer
http://waste.ideal.es/ballenas.htm

Ballenas Cucarachas de los Mares. Por Marcos Sommer
www.veterinaria.org/revistas/redvet/n080805/080508.pdf

Arpón - Ballenas. Por Dr. Marcos Sommer

http://www.ecoportal.com.ar/Contenido/Temas_Especiales/Animales/Arpon_-_Ballenas
Ballenas - Europa una sola y fuerte voz! Por Dr. Marcos Sommer
http://www
.oceanografossinfronteras.blogspot.com/2008/06/ballenas-europa-una-sola-y-fuerte-voz_22.html - 102k

lunes, 6 de octubre de 2008

Atentado a la vida en Europa. "Cetáceos Calderones".

- El mundo desconoce este atentado a la vida en las islas Feroe - Dinamarca - Europa.
- El calderón, cuyo nombre científico es (Globicephala melas o Globicephala macrorhynchus) es un cetáceo de la familia de los delfines y está catalogada como especie amenazada de interés especial, apareciendo también en la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza- IUCN - como de bajo riesgo.
- Ninguna nación puede reclamar el derecho moral de matarlas.



Atentado a la vida en Europa. "Cetáceos Calderones".
Por Dr. Marcos Sommer

Todos los años se lleva a cabo una sangrienta masacre contra los delfines calderones,una especie inteligentísima,en peligro de extinción,que se acercan naturalmente a los seres humanos por su docilidad y sensibilidad. Está tradición data de 1.200 años, como una ceremonia de iniciación para los adolescentes que llegan a la adultez. En esta ceremonia se matan cerca de 1.000 a 2.500 calderones (capturas anuales han oscilado entre los 1.500 a 3.000 indivuduos). Esta matanza tradicional de todos los años desde luego es sangrienta y resulta ser un lamentable espectáculo al que nadie pone freno.

Dadas las condiciones climáticas y geográficas de islas como las Feroe o las Shetland, la población local siempre ha tenido que recurrir a lo que la naturaleza tenía a bien ofrecerle para subsistir...y las ballenas piloto han sido uno de esos ofrecimientos naturales.

La mayoría de los COPs no proceden de la naturaleza y son el resultado de actividades industriales, las que liberan grandes cantidades de contaminantes al medio ambiente. Debido a que recorren grandes distancias a través de los cauces de ríos, corrientes marinas y la atmósfera (donde ingresa el 98% de los COPs a los ecosistemas marinos), éstos son responsables de un problema de contaminación global.

En 1995, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) identificó una lista de 12 COPs como sustancias especialmente preocupantes de acuerdo al Principio de Precaución. El 100% de estas sustancias pertenecen al grupo de los organoclorados, entre los que figuran los bifeniles policlorinados (PCBs) y los pesticidas como el DDT, aldrin, y dieldrin.

Todos estos contaminantes están asociados a riesgos a la salud humana y han sido detectados en altas concentraciones en la carne, grasa y órganos de los mamíferos marinos, producto de los activos procesos de contaminación atmosférica y marina.

Actualmente, existen aproximadamente 1,2 millones de toneladas de PCBs en el planeta, de los cuales un 31% han sido vertidos en el medio ambiente. De ellos, un 20% de este total se encuentran en los océanos y un 11% en los ecosistemas terrestres.

Alrededor de 100,000 toneladas han sido vertidas en el atlántico norte, convirtiendo a este océano en el más contaminado con PCBs del planeta.

De acuerdo a estudios realizados en el lugar, la ingesta diaria de PCBs es dos veces superior a la ingesta diaria tolerable establecida por la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos. Las muestras de tejido provenientes de delfines calderón de aleta larga (Globicephala malaena) también revelaron la presencia de altas concentraciones de plaguicidas como el DDT y su principal producto residual, el DDE; como también dieldrin, y lindano.

Adicionalmente, las concentraciones de mercurio y otros contaminantes son tan altos que el Instituto de Higiene de las Islas hizo un llamado a la población para restringir el consumo de delfines calderones.

Por otra parte, un estudio iniciado a finales de la década de los ochenta para evaluar las consecuencias neurológicas y conductuales a largo plazo del metil-mercurio en mujeres embarazadas y sus hijos, reveló que las madres presentan concentraciones constantes de metil-mercurio en el organismo debido al consumo habitual de peces; concentraciones altas ocasionales debido al consumo intermitente de delfines calderón de aleta larga; y exposición maternal a PCBs debido al consumo de grasa de delfín calderón. Posteriores análisis neuroconductuales realizados a los hijos de las mujeres analizadas, revelaron disfunciones en el lenguaje, grado de atención, memoria y desempeño de tareas visualesespaciales, daños auditivos y en menor grado, daños motrices.

En un intento por proteger la salud pública, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial para la Salud (OMS) han establecido límites de ingestión aceptables para diversas sustancias tóxicas, conocidos como Ingestión Diaria Admisible (IDA) e Ingestión Semanal Tolerable Provisional (ISTP). De acuerdo a la FAO/OMS, el consumo de productos contaminados que no excedan los límites establecidos, no debería representar un riesgo para la salud humana durante el ciclo de vida. Tanto la IDA como la ISTP se refieren a la cantidad máxima de miligramos de sustancia química - que podría ser consumida con relativa seguridad - por kilogramo de peso corporal (µg/kg).

Luchar por la conservación y supervivencia de las especies, sin importar su belleza o porte es, ni más ni menos, pelear por nuestro presente y futuro. Es una tarea monumental que persigue la propia supervivencia del ser humano.

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